El relato de Miguel Ventayol es un viaje por parte de nuestra provincia, incomunicada entre sí a no ser que dispongas de vehículo propio. No es la primera vez que abordamos este asunto que Ventayol recuerda con su maestría literaria habitual. «Sin ser ingeniero es complicado sobrevivir en esta tierra, aunque hay personas que se las componen de maravilla para vivir bien y vivir del cuento, o viajeros que se llaman a sí mismos aventureros porque son capaces de no comprometerse con nada más que con ellos mismos y su cepillo de dientes».
Hazte un ‘selfie’ pero en privado
(…) «Reían pensando en que si esto es lo que interesa a la mayoría de la gente, eso les darían. Si Albacete tiene que aparecer en las noticias por un concejal deslenguado, o un cobrador del frack, ¿para qué investigar fraudes, investigar el precio del agua, las subvenciones de la Administración, o la construcción de casas ilegales?»
‘La Estrategia del Escorpión’
Hablar bien de alguien no está nunca de moda, hablar bien de un cantante de Albacete no está de moda, a no ser que lo digan los de Radio 3. (…) Albacete. Ya sabéis, ese sitio que si estuviera doscientos kilómetros al Este o doscientos al Norte nos transformaría a todos en más artistas, más famosos y más llamativos.
¡Cuánto arte hay en Albacete!
Albacete es un lugar de cultura y de cultos, de listos y de inteligentes; de personas que están deseando ver a un tipo tocar, a una persona actuar, a un escritor presentar su libro o un periodista ofrecer su punto de vista al respecto de la vida y del amor. Incluso tenemos ganas de ver a un tipo con gafas oscuras soltarnos cuatro frescas y aguantarlo porque sale en la ‘tele’ y es famoso.
Un tipo sencillo en el mejor lugar del mundo
«Robert Graves, un emigrante del que quizás hayas oído hablar frenó en un semáforo en ámbar y me explicó las ventajas de vivir en una ciudad como Albacete, donde no hace falta correr, ‘por mucho que corras, tampoco vas a ganar demasiado tiempo'».
La radio en negro
El periodista Miguel Ventayol narra el viaje de Luis Alfonso, un universitario almanseño en Madrid que regresa a casa por Navidad. Ventayol nos transporta en un viaje en el tiempo en el que no sabemos si realmente nos hemos movido o nos han devuelto al blanco y negro a través del dial de la radio del coche del protagonista. Escrito con una estética brillante y apartemente inofensiva, el texto encierra una crítica feroz a los políticos que recortan en medios de comunicación y periodistas como símbolo del desmoronamiento del estado de bienestar.
Cuando un silbato te salva la vida
«Una metáfora para la vida. Cuando una simple piragua se convierte en una catástrofe tremenda mientras un barco entero desprendiendo fuel en la costa Atlántica apenas tendrá consecuencias para sus responsables. (…) Aprendemos a diferenciar catástrofes: cuanto mayor es la estafa y el tripulante de la nave, mayor la posibilidad de escapar de las garras de la justicia, la ética y la educación».
El verano que Armstrong llegó al campamento de Riópar
«Corría el verano del año 1969 y cientos de jóvenes de la provincia de Albacete disfrutaban su veraneo social en el Campamento San Juan de Riópar, bajo las órdenes de maestros, profesores y voluntarios dependientes de la Organización Juvenil Española, el único escape social y cultural de los jóvenes en aquella época».
Un bar de cine en la calle de las Maravillas
Miguel Ventayol narra una historia de cine que bien nos podría haber sucedido a cualquiera de nosotros durante la adolescencia en Albacete. Pero les ocurrió a un grupo de chicos, que no sé si sabrán quién les pagó los vinos, en el mítico bar de la calle Virgen de las Maravillas.
El coleccionista de tornillos
«En la provincia de Albacete existe una estadística que pocas veces se puede comprobar: la de personas que pudieron llegar a ser algo y no lo fueron. Son esos personajes, reflejo de nuestros propios miedos: lo que queremos ser y nunca llegaremos a ser». (…) «Dicen que el coleccionista de perchas y tornillos de la Feria perdió parte de su raciocinio poco antes de acceder a la NASA, donde lo esperaban en los años 70 como la brillante promesa que era».