12 de junio de 2013 - 12 de junio de 2024

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años de periodismo
Accidente laboral de un jornalero

Medio año de cárcel para el dueño y el encargado de una empresa frutícola de Hellín

María S. Galindo

Era su tercer día de trabajo y no había recibido ninguna formación, ni sobre sus tareas, ni mucho menos sobre las medidas de seguridad que debía guardar. Le molestaba una transpaleta eléctrica y decidió moverla, sin saber cómo funcionaba, con tal suerte que se le quedó la pierna atrapada por la máquina, rompiéndole la tibia y el peroné. No fue un caso aislado. El propio juez de Lo Penal, del Juzgado 2 Bis de Albacete, da por probado que en esa empresa era una práctica habitual contratar por días a los jornaleros, en plantillas de temporada con mucha rotación y sin darles ningún tipo de indicación o formación, así que todos estaban en riesgo de sufrir el accidente.

Están condenados el encargado de la fábrica, que es quien organizaba a los trabajadores y era el responsable de su seguridad, y también el director de la empresa, porque la ley dice que no sólo han de pagar los encargados del servicio que hayan sido responsables sino también quienes, conociendo los hechos, “y pudiendo remediarlo, no hubieren adoptado medidas para ello”. Han cometido dos delitos, uno de lesiones y otro contra los derechos de los trabajadores, que consiste en no haber facilitado los medios necesarios para que sus empleados desempeñasen su actividad con las medidas de seguridad e higiene adecuadas, de forma que han puesto en peligro grave su vida, salud o integridad física.

Por este delito el juez les condena a seis meses de cárcel y por las lesiones, otro mes y medio más de prisión, pero no cumplirán esa pena porque al haber indemnizado a la víctima, ser su primer delito y no haber circunstancias que apunten a que volverán a infringir la ley el juez ha dejado en suspenso la condena del encargado y ha sustituido la del director por una multa. Esta sentencia se ha dictado en conformidad lo que implica que ambos reconocieron su responsabilidad en el juicio y acataron las consecuencias, la condena que se les ha impuesto.